El 8 de abril, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) -del cual el Instituto Milenio VioDemos es miembro pleno- anunció el resultado del proceso de evaluación y selección de los nuevos Grupos de Trabajo que desarrollarán sus actividades durante el periodo 2026-2028, convocatoria donde fueron recibidas 165 propuestas conformadas por 8.809 integrantes de 45 países.
Entre ellas, destacamos “Vigilantismos, violencias punitivas y producción de seguridad», grupo presentado por la investigadora VioDemos y profesora asistente del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de O´Higgins, Loreto Quiroz, junto a los investigadores Antonio Fuentes Díaz (México) y Fabio Magalhães Candotti (Brasil).
El colectivo de investigadores e investigadoras que conforma el Grupo de Trabajo ha avanzado significativamente en la consolidación de un campo de estudios sobre vigilantismo en América Latina, articulando investigación empírica comparada con desarrollo conceptual propio. Entre sus miembros también se suman las investigadoras VioDemos Alejandra Luneke y María Paz Trebilcock, especialistas en la temática junto a la profesora Quiroz.
Entre los principales hallazgos destaca la comprensión del vigilantismo como un fenómeno relacional —y no como mera ausencia del Estado—. Asimismo, se han propuesto conceptualizaciones como vigilantismo duro, blando y difuso. Estos avances han permitido mostrar que las violencias punitivas en la región no son marginales ni atávicas, sino constitutivas de las dinámicas contemporáneas de gobernanza securitaria latinoamericanas.
“Haber sido seleccionados por CLACSO adquiere un significado central para esta investigación, en tanto válida y fortalece un campo aún en proceso de institucionalización académica. La adjudicación no sólo reconoce la relevancia teórica y social de la temática, sino que también funciona como una infraestructura intelectual que permite sostener la acumulación de conocimiento, la formación de nuevas generaciones de investigadores/as y la proyección regional del trabajo realizado”, señalan desde la coordinación del grupo.
En este sentido, para quienes integran el grupo, CLACSO opera como una plataforma clave para ampliar redes, potenciar la investigación comparada y reforzar el vínculo entre producción académica, debate público e incidencia en temas de seguridad, democracia y derechos humanos.
De cara al futuro, el trabajo investigativo se orientará a profundizar nuevas líneas como la relación entre seguridad y cuidado, el impacto de las tecnologías de vigilancia, las narrativas y sensibilidades en torno a la violencia, y las formas contemporáneas de coproducción del control social. Entre los principales desafíos se encuentran consolidar un corpus teórico-metodológico propio, ampliar la articulación con organizaciones sociales y actores no académicos, y lograr incidir en políticas públicas en contextos marcados por la expansión de discursos punitivos y la centralidad de la inseguridad en la agenda política. Todo ello supone sostener un equilibrio complejo entre rigurosidad académica, trabajo colaborativo regional e intervención en debates públicos altamente sensibles.