Entre el 26 y el 31 de julio se llevó a cabo en Río de Janeiro, Brasil, el XXXV Congreso Latinoamericano de Sociología, organizado por la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) bajo el lema «Entre la policrisis y las alternativas: horizontes de la sociología crítica latinoamericana».

En este marco, VioDemos tuvo una destacada participación a través de la directora alterna de Viodemos, Alejandra Luneke y la investigadora, María Paz Trebilcock, quienes presentaron hallazgos de sus investigaciones sobre el contexto chileno y aportaron al debate regional sobre políticas públicas de seguridad y gobernanza informal.

Alejandra Luneke: Dinámicas de la violencia urbana y los dilemas de las políticas progresistas

La investigadora Alejandra Luneke tuvo una doble participación en el congreso. En primer lugar, fue ponente en la Sesión 28 sobre Violencia y Crimen; Sociología Urbana, donde expuso el trabajo titulado «Muertes violentas, respuestas policiales y complejidad criminal en Santiago de Chile», analizando las transformaciones operativas del delito y la acción de las fuerzas de orden en la capital.

Posteriormente, integró como panelista la Mesa Redonda 57: ¿Es posible una política de seguridad progresista en América Latina? Lo que el progresismo no ve, cuando aborda la seguridad, espacio organizado por Sabina Frederic (UNQ-CONICET) y moderado por José-Vicente Tavares-dos-Santos (UFRGS). Junto a especialistas de Brasil, Uruguay, México y Argentina, Luneke abordó los nudos críticos, vacíos y desafíos analíticos que enfrentan los gobiernos progresistas de la región al diseñar e implementar estrategias de seguridad pública.

María Paz Trebilcock: Vigilantismo e informalidad habitacional en Chile

Por su parte, la investigadora María Paz Trebilcock formó parte del panel comparado «Vigilantismo en América Latina: violencia colectiva y coproducción de la seguridad», mesa orientada a comprender cómo la producción de seguridad no depende exclusivamente del Estado, sino que se configura mediante relaciones de disputa, negociación y cooperación entre diversos actores comunitarios e informales en México, Brasil, Perú y Chile.

En dicho panel, Trebilcock presentó la ponencia «Vigilancias, vigilantismo y violencias en asentamientos informales chilenos», basada en un estudio de campo desarrollado entre 2024 y 2026 con 35 entrevistas a residentes y actores clave de los campamentos Jerusalén (Batuco) y Alto Ribera Río Loco (Rancagua).

La investigación compara cómo la estructura de organización territorial condiciona el tipo de vigilantismo:

  • En Batuco, la cohesión vecinal a escala de manzana favorece una vigilancia comunitaria, reactiva y organizada colectivamente frente a robos o transgresiones.
  • En Río Loco, la fragmentación en comités y redes rivales promueve una gobernanza coercitiva y privatizada, donde el control de accesos, servicios e inseguridad se disputa mediante redes de protección personal y mecanismos de presión.

«El vigilantismo no surge únicamente por la ausencia del Estado, sino por la necesidad de resolver, sin reglas institucionales reconocidas, quién tiene derecho a permanecer en el territorio, quién puede utilizar los recursos comunes y quién posee autoridad para intervenir frente a una amenaza», sostuvo Trebilcock durante su intervención.