De izquierda a derecha: Gloria Jiménez-Moya, Constanza Gálvez, Andrea Ianata Ianata, Trinidad Ortega Villagrán y Josefina Arriagada.

Qué es ser mujer en la UC se tituló el conversatorio organizado de manera colaborativa por distintas unidades de la Facultad de Ciencias Sociales UC, que invitó a reflexionar respecto a las experiencias educativas y laborales de las mujeres, sus obstáculos y desafíos, y cómo desde la universidad se pueden impulsar cambios para crear condiciones más equitativas.

Mariane Krause, Decana de la Facultad, abrió la jornada señalando que es importante reflexionar “sobre el permanente desafío de la brecha salarial de género y de la participación de las mujeres en el mundo del trabajo, así como poner la necesidad sobre la mesa respecto a mayor paridad en instituciones, en puestos de liderazgo y donde se toman decisiones”, aún cuando reconoció que nuestro país ha avanzado en esta materia los últimos años.

La decana, y también doctora en psicología, se refirió además a la importancia de conversar acerca de roles parentales equitativos y de conocer los determinantes psicosocioculturales de los problemas en salud mental, puesto que afectan por sobretodo a las mujeres dueñas de hogar con menos recursos, especialmente si pensamos en mujeres migrantes.

“Cada 8M tenemos que poner urgencia para erradicar la violencia en todos sus niveles así como la premura del consentimiento en el plano afectivo. Pensar juntos y juntas como erradicar los estereotipos de género y fomentar el autoestima y respeto como herramienta de bienestar personal y colectivo”, enfatizó Krause.

Constanza Gálvez, profesional de la Escuela de Trabajo Social y moderadora del encuentro, abrió la conversación preguntando a las participantes: ¿Qué ha sido lo más difícil de tu experiencia en educación y en el mundo laboral?

Josefina Arriagada, estudiante del doctorado de la Escuela de Antropología UC asociada a VioDemos, se refirió a su experiencia buscando compatibilizar la vida laboral/académica y la maternidad: “Lograr hacerle frente a esto es complejo pero a la vez es super gratificante hacer lo que a una le gusta. A las mujeres se nos sigue exigiendo más que a los hombres. Y al final, si no llegamos a los lugares que se espera de nosotras, no es porque tenemos menos capacidades, muchas veces es la falta de recursos u oportunidades para estar en las mismas condiciones de compañeros/as que no tienen, por ejemplo, labores de cuidado, como es mi caso”.

Una brecha de género que para Gloria Jiménez-Moya, académica de la Escuela de Psicología UC, debemos seguir trabajando: “Como mujer y académica tengo que mostrar evidencia empírica sobre las desigualdades que viven las mujeres. Demostrar que no es una invención, son datos que clarifican y especifican lo duro de la desigualdad”

Y profundiza: «Si pensamos el cuidar, el cuidado y lo doméstico tiene menos compensación, está menos visto que lo público, en lo político, etc. Si le preguntas hoy a cualquier persona, probablemente te diga “prefiero dirigir una empresa antes de cuidar”, porque nadie quiere asumir una tarea donde no tiene poder. Pero sin cuidados no puede haber mundo público. ¿Cómo podemos hacer para conjugar ambas cosas? ¿Cómo podemos igualar ambos ámbitos? El cuidado y lo público son igual de necesarios, y hay que valorarlo,, o ningún grupo va a querer hacerse cargo de esta tarea”.

En este sentido, para Andrea Ianata Ianata, funcionaria de la Escuela de Psicología UC y Presidenta del Síndicato N°4, lo primero es empoderar a mis socias, “mis colegas, mis amigas, mis conocidas. Empatizar con mi género es fundamental, porque sobre nosotras caen muchas presiones por el hecho de ‘ser mujeres’, como si todo tuviera una causa ‘femenina’. Pero es increíble como, al momento que una tiene un cargo de liderazgo, se vuelve una referente para las demás mujeres”.

“Las mujeres tenemos que ser aliadas más que enemigas. Debemos apoyarnos mutuamente y acompañarnos, ya que cuesta mucho trabajar el amor propio. Lo cultivamos día a día, tiene que ser un cariño constante ante los comentarios negativos que nos rodean y que incluso muchas veces nos llevan a autosabotearnos, a creernos dicha inseguridad”, señala Aylin Curilén Pailapán, estudiante de la Academia de Desarrollo de Talentos UC Rolando Chuaqui (ex Penta), quien acaba de ingresar a Enfermería UC.

“Tenemos que visibilizar el feminismo, pero no solo entre las mujeres, porque no sacamos nada con educarnos únicamente a nosotras mismas, también tenemos que compartirlo con quienes se sienten identificados como hombres, entre colegas varones. Enseñar desde pequeños a los niños que valoren a sus compañeras, algo que me faltó durante mi experiencia escolar”.

Con respecto a la experiencia estudiando y/o trabajando en la Universidad Católica, Trinidad Ortega mira de forma crítica a la institución. Para la estudiante del Instituto de Sociología UC y Vicepresidenta de la Federación de Estudiantes de la UC (FEUC), si bien la UC ha avanzando en políticas y espacios para adobar las temáticas desde una perspectiva de género, “hay cifras que revelan lo difícil que ha sido para las mujeres avanzar en la carrera institucional: nunca han habido rectoras mujeres, solo hay cinco decanas en toda la universidad, tampoco leemos mucha bibliografía paritaria. Y todavía tenemos áreas de estudio que siguen siendo complejos para el desarrollo profesional de las mujeres”.

Desde su disciplina, Constanza Gálvez comenta: “Pareciera que desde el trabajo social nos dedicamos al territorio y al quehacer de las políticas públicas, pero ese saber pareciera no ser importante, y tenemos que estarlo demostrando todo el tiempo. Situándolo en la UC, también cumplimos este rol, decir ‘existimos, hacemos esto’ y resulta muy cansador. Pero no pierdo la esperanza en las nuevas generaciones y futuros/as profesionales. Tenemos la responsabilidad de formarles en perspectiva de género para construir ciencias sociales de esa vereda. Y encuentros como este van en esta línea”.

El conversatorio Qué es ser mujer en la UC fue organizado en conjunto por el Instituto Milenio para la Investigación en Violencia y Democracia (VioDemos), el Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR), la Dirección de Estudios Sociales DESUC, el Programa de Pedagogías Interfacultades, la Escuela de Antropología, la Escuela de Trabajo Social, la Escuela de Psicología, el Instituto de Sociología y la Academia de Desarrollo de Talentos UC Rolando Chuaqui.